Defino a la arquitectura como el arte técnico de diseñar y construir espacios habitables para el hombre. Posiblemente fue la primer manifestación cultural del ser humano desde su aparición en la tierra hace miles de años y desde allí su importancia en la vida de todos.

Pero, sin entrar en la historia y viajando directamente a nuestros días: ¿cómo deberían ser esos espacios? O bien, mejorando la pregunta: ¿Qué necesita un espacio para darle lo mejor a sus usuarios?

 

No estamos acostumbrados, cuando buscamos una vivienda u oficina para comprar o alquilar o cuando vamos a construir, a detenernos en el análisis de la “calidad espacial” de los ambientes que habitaremos en breve, tal vez por un par de años o tal vez para siempre.

Sin embargo, es de gran importancia reflexionar en estas cuestiones, más allá de las modas, tendencias y conceptos (habidos y por haber) para brindarle lo mejor a cada sector, principalmente cuando la propiedad será la definitiva para nuestras vidas, porque la calidad espacial influye directamente en la calidad de vida.

 

A modo de listado, detallo brevemente una serie de 25 consejos útiles (pueden ser más … ), a tener en cuenta para crear el mejor espacio habitable, más allá de su función:

 

  • Significado:evitar espacios sin uso, que aumentan superficies y, por lo tanto, costos.

¿Por qué? y ¿Para qué? son las preguntas que a veces nos ayudan a definir este ítem.

  • Funcionalismo con el resto de la propiedad:el espacio debe tener una relación funcional con el resto de los espacios, en coherencia con sus usos y sus consecuencias.
  • Funcionalismo interno del espacio:¿por dónde se accede al espacio? Organizar el funcionamiento del espacio con la correcta ubicación del equipamiento y otros elementos.
  • Flexibilidad:el espacio debe prever futuros cambios de uso o funcionales (inevitablemente las familias se agrandan y se achican).
  • Dimensiones:este aspecto es clave, pero no determinante, porque se relaciona con otros aspectos.
  • La cantidad de usuarios que habitarán en un ambiente es también clave.
  • Proporciones:relación ancho-largo-alto. Fundamental para darle significado y criterio al espacio. Ej.: 3×3 mts. es una aceptable medida y proporción para un dormitorio y representa 9 m2, pero 9×1 mts. (también 9 m2) sería una proporción inhabitable para una habitación pero adecuada para una circulación interna. La altura del ambiente es clave y es en función a las dimensiones del espacio y a su uso: no es igual un living que un toilette.
  • Materiales:en paredes y techos utilizar materiales nobles, cálidos, regionales y con certificaciones.
  • Pisos:el adecuado según el uso de cada espacio. Elección del material.
  • Puertas:con herrajes de calidad, especialmente fuertes. Pueden tener sobrepuertas.
  • Carpinterías:PVC, aluminio o madera, con doble vidrio.
  • Aislaciones:térmicas, acústicas, hidrófugas e ignífugas; bien analizadas y correctamente ejecutadas.
  • Instalaciones:ubicación de llaves y tomas eléctricos, tableros de luz, ubicación de llaves de paso, …
  • Servicios de tecnología:CCTV, internet y wifi.
  • Orientación:la mejor dirección posible es Este-Norte.
  • Ventilación:idealmente cruzada y por la mañana. Debe ser mecánica en baños cerrados.
  • Iluminación natural:adecuada para todas las estaciones del año. Ver recorrido del sol.
  • Iluminación artificial:de bajo consumo, general y concentrada (velador, spot … ).
  • Climatización natural:dejar entrar la luz, uso de cortinas, parasoles, dimensiones de las ventanas.
  • Climatización artificial:radiadores, losa radiante, ventiladores de techo, aires acondicionados f/c según cálculo. Ubicación de los artefactos.
  • Equipamiento:el necesario, no más. No “ahogar” el espacio. Correcta elección del material, su calidad y el diseño.
  • Deco y Ambientación:cuadros amplios, esculturas verticales, cortinas adecuadas, detalles coquetos.
  • Colores:aplicar colores calmos, relajados, cáildos y alegres.
  • Sentidos:trabajar con las sensaciones también es importante, los ambientes deben generar alegría, creatividad y descanso.
  • Seguridad:luces de emergencia, fácil evacuación, presencia de matafuegos y, si es oficina, señalética.
  • Limpieza y Mantenimiento:mantener limpio y ordenado el espacio siempre y periódicamente aplicar técnicas de mantenimiento (pintura, funcionamiento de las instalaciones, techos, bombas de agua, termotanque, … ).

Espero que puedan aplicar, por lo menos, algunos de los consejos descriptos en la lista.

Evitar espacios “tóxicos” es el primer paso para una vida más sana en todos los órdenes de la vida.

Atte.,

 

Arq. Javier L. Eiletz

253 ARQUITECTURA

¿Querés contactar al profesional? Toca aquí